dependencia-fisica-de-drogas

Qué es la dependencia física y psicológica de las drogas

Si consumes algo con regularidad —o alguien cercano a ti lo hace— es normal que en algún momento te preguntes: ¿esto es solo una costumbre, o ya es una dependencia? Entender la diferencia entre dependencia física y dependencia psicológica te ayuda a ver con más claridad qué está pasando realmente, y es el primer paso para saber qué hacer al respecto.

Qué es la dependencia física y psicológica de las drogas

La dependencia física y psicológica se refiere a la necesidad que sientes de consumir una sustancia para encontrarte bien, o para evitar los síntomas desagradables que aparecen cuando dejas de consumirla. Son dos cosas distintas, aunque a menudo van juntas.

Dependencia física: cuando el cuerpo lo pide

La dependencia física ocurre cuando tu cuerpo se acostumbra a la presencia de la sustancia y deja de funcionar bien sin ella. Cuando interrumpes el consumo, aparece lo que se conoce popularmente como "el mono": problemas de sueño, sudoración, ansiedad, temblores, irritabilidad, falta de concentración, sensación de vacío, náuseas, vómitos, diarrea y dolores musculares.

Hay varias sustancias que suelen generar este tipo de dependencia con el consumo repetido:

  • Opioides. Se usan para aliviar el dolor, y pueden generar una dependencia física fuerte, especialmente si se toman durante mucho tiempo.
  • Alcohol. Es legal, pero el consumo excesivo y sostenido en el tiempo puede provocar síntomas de abstinencia reales cuando intentas dejarlo.
  • Benzodiacepinas. Se usan para la ansiedad y los problemas de sueño, y también pueden generar una dependencia física importante con el uso prolongado.
  • Nicotina. Presente en el tabaco, genera dependencia física en quienes fuman o usan productos derivados.
  • Anfetaminas. Se usan a veces para tratar el TDAH y otros trastornos, y su consumo repetido puede generar dependencia física.

Un matiz importante: la dependencia física no es lo mismo que la adicción. Puedes ser físicamente dependiente de una sustancia sin ser adicto a ella, y también puede darse el caso contrario.

Dependencia psicológica: cuando la mente la reclama

La dependencia psicológica no viene acompañada de síntomas físicos visibles, sino que es la necesidad emocional de consumir para sentir un determinado estado — euforia, placer, o alivio del estrés y la ansiedad. Puede ser tan intensa como la dependencia física, y llevarte a seguir consumiendo aunque veas las consecuencias negativas en tu vida.

Algunas de las sustancias que más suelen generar dependencia psicológica son:

  • Nicotina. Puede generar una fuerte dependencia psicológica, provocando ansiedad o irritabilidad si no fumas.
  • Alcohol. Muchas personas sienten la necesidad de beber para relajarse, sentirse bien o afrontar situaciones estresantes.
  • Cannabis. Con el consumo frecuente puede generar la necesidad de fumar para sentirte relajado o feliz.
  • Cocaína. Provoca una liberación de dopamina que puede derivar en una dependencia psicológica fuerte, buscando esa sensación de energía o euforia. Si quieres entender mejor cómo actúa esta sustancia desde dentro, puedes leer este relato en primera persona sobre la adicción a la cocaína.
  • Anfetaminas. Pueden generar dependencia psicológica al asociarse con más energía, concentración o rendimiento.
  • Opioides. Además de la dependencia física, pueden generar una necesidad psicológica de usarlos para relajarte o evitar el dolor y la ansiedad.

No todas las personas que consumen estas sustancias desarrollan dependencia psicológica. Influyen factores como la genética, la edad, el entorno social y tu salud mental de partida.

Cómo superar la dependencia a las drogas

Superar una dependencia no es un camino fácil, pero tampoco es tan difícil como a veces se piensa. Es totalmente posible — muchas personas lo consiguen con la ayuda adecuada y un enfoque que trabaje tanto la parte física como la psicológica. El tratamiento ideal siempre se adapta a cada persona, pero aquí tienes algunas estrategias que suelen ayudar:

Apóyate en tu gente

Contar con una red de apoyo sólida —amigos, familia— marca una diferencia real a la hora de hacer frente a la dependencia.

Evita las situaciones de riesgo

Aléjate, en la medida de lo posible, de los lugares y las personas que puedan desencadenar el consumo.

Cuida tu cuerpo

El ejercicio regular, una alimentación adecuada y dormir lo suficiente ayudan a reducir el estrés y mejorar tu estado de ánimo, lo que a su vez reduce la tentación de consumir.

Aprende a manejar el estrés

Técnicas como la meditación o la respiración profunda, junto con actividades que te den calma real, son grandes aliadas en este proceso.

Sé paciente contigo mismo

Superar una dependencia es un proceso largo, una carrera de fondo. Necesita tiempo, paciencia y compromiso — y si hay alguna caída en el camino, no significa que hayas fracasado.

Busca ayuda profesional

Un profesional de la salud mental especializado en adicciones puede evaluar tu caso concreto y darte las pautas y herramientas que de verdad necesitas para dejar atrás el consumo, en lugar de fórmulas genéricas que no encajan con tu situación.

Si lo que acabas de leer te resuena, no hace falta que lo enfrentes solo. Como psicólogo colegiado en Fuerteventura, con atención también online para toda Canarias, estoy aquí para ayudarte a dar el siguiente paso.

Imagen de Carlos Aldana
Carlos Aldana

Desde el año 2.000 ayudo a personas como tú a dar el paso hacia el cambio que buscan.

Carlos Aldana Psicólogo
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.